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A pocos días de agotar una nueva temporada, me dispongo a hacer una revisión de los últimos acontecimientos que están marcando mi vida… para uso y disfrute de cualquier ‘marujalista’ (conjugación de las palabras maruja y documentalista).
El curso está siendo muy provechoso en cuanto a empatía con la gente, lo cual ayuda a conocerse, a mejorar y además aporta satisfacción personal.
El desgaste es importante, con demasiadas cosas en la cabeza… y siendo un hombre está comprobado que no se puede llevar más de una cosa a la vez. Por ello he decidido desenfocarme y ampliar el ojo de pez a lo que me rodea, que es inabarcable, infinito y sobre todo… raro, ¡como a mí me gusta!
Si la confianza da asco, que lo da, no me queda otra que cambiar de plato e ir directo al postre. ¿Qué me pido? ¿Café o fruta?
¿La familia? Bien, gracias. Siciliana por intuición. Parlanchina hasta el agotamiento. Peleona como un niño. Unida con Loctite. Inmortal en su esencia… GRANDE.
En cuanto al yo-mi-me-conmigo, vivir solo en casa (mando recuerdos al bala perdida de Macaulay) ayuda a conocerse, y cuando uno se acerca a ese descubrimiento no resulta agradable… porque como decía Dorothy en el Mago de Oz: "se está mejor en casa que en ningún sitio". Conclusión: no te conozcas demasiado o te darás pereza.
El fin de cada curso desata una corriente eléctrica en el corazón, más si cabe cuando se duda si es el principio o es el final. Jorge Drexler lo explicaría mejor.
Cada uno da lo que recibe,
Y luego recibe lo que da,
Nada es más simple,
No hay otra norma:
Nada se pierde,
Todo se transforma"
Buena fiesta a todos, y que cada uno decida si será blanca, negra, gris… o coloreada. Yo creo que me pantonizaré
Hola, mundo. Es cierto es que siempre me he sentido un idealista, pero cada año que cumplo se reafirma ese pensamiento… que no debemos confundir con utópico.
El soñador que aporta piedras y las empasta con cemento consigue más que el que sólo escucha. Oír es la fase previa para interactuar con los otros… me aburren los silencios entre las partes. No quiero decir con ello que quiera que me saturen hablando y contándome con pelos y señales cuanto pasa por su vida, sino que tengamos empatía y ganas de cruzar pensamientos, filosofar, reír, confesar, intentar mejorar, saber escuchar y saber cuándo parar de hablar y abrir los oídos-ojos cual buho en la noche.
Esto es lo que acabo de hacer al leer un correo de mi amiga Sonia. Años atrás quedaron las miradas y los sonidos, pero el frío (pero cálido) ciberespacio se encarga de darme esbozos de cómo está, de qué ilusiones tiene, de sus angustias e ideales. Gracias Internet, te he escuchado y me dejas hablar, en voz baja por email y en voz alta por el blog. El poder es nuestro.
Me siento suertudo por cómo me encuentro, por tener el tiempo para descubrir y descubrirme, por añadir a mi entorno a gente muy especial, como las mosqueteras más divertidas y sinvergüenzas que conozco. También el año laboral se plantéa excelente… un curso que pinta diferente, con ganas de aprender, con ganas de aportar y con ganas de ofrecer materia gris. Esta vez tirar de las riendas será fácil, hay interactividad y energía en el ambiente.
Idealista, sí, siempre… cual Poeta Muerto, cual sonrisa de Mona Lisa, cual pescador perseguido por Sirenas, cual niño ilusionado con su Scalectrix, lleno de piezas que montar y desmontar, para tener lo que todos anhelamos: una vida donde hacer de lo diferente la rutina. Espero que éste sea el momento
Estaré atento cual esponja a todo cuanto acontezca… Y tú, ciberloqueseas: si algo no te gusta, cámbialo. Aquí estaré por si necesitas un cable.
Por cierto, si algún día tengo un perro le llamaré WiFi, es sencillo, directo, cool y divertidísimo buscarlo si se pierde
El azar me hizo nacer en una familia que no me merezco. Con esta simple frase intento describir la suerte que tengo de disfrutar de ella cuando la veo y cuando no, porque todo es necesario en esta vida
La libertad para vivir es necesaria, pero el crecimiento personal sucede cuando uno se cae varias veces del mismo modo y comprueba que en el suelo están ellos para levantarme y no para decir "ya te lo dije". Ellos y los amigos componen lo que somos y deben recibir de vuelta la energía que nos dan de ida.
Todo suena un tanto filosófico, pero no pretende serlo. Sencillamente tenía ganas decirlo en voz alta, e Internet es el sitio más alto desde donde se puede gritar.
Mi grito empieza cuando miro a mi pared y encima de la tele contemplo a 4 escarabajos cruzando un paso de peatones de Abbey Road… y a su vez recuerdo cuando iba al colegio y trataba de pisar sólo las líneas blancas; todo era como un juego de niños, una creencia en la que si pisaba las zonas blancas el día me iría bien o se cumpliría el deseo que tenía en mente… y es que todos necesitamos creer, de niño en cosas espirituales y con más años en cosas tangibles: ahora creo en los que están a mi lado y en los que estuvieron. Para creer en los que llegarán ya está el paso de peatones…
Cuando veo a los que hoy están, siento que es un lujo charlar de cómo cambiar el mundo, de inventos surrealistas y utopías esperanzadoras. Ahí vuelvo a la infancia, y como en una máquina del tiempo creada por H.G. Wells pienso que todo puede ser mejor y que el futuro es esperanzador. Luego, al regreso a casa me tumbo en mi sofá, desciendo a la realidad y pienso que es posible que por ley de vida un día se acaben esas fantásticas charlas.
Mientras tanto vuelvo a alzar rápidamente la vista a ese paso de peatones y me pregunto si lo que estoy pensando ahora mismo se cumplirá… sé que sí.
Gracias por estar ahí cuando hace unos meses alguien intentó fastidiarme el día. No sólo no se consiguió sino que me siento más unido a vosotros y tengo exceso de energía renovable para compartir. Por si tardo en veros… os paso una poca por la Red.
Concluyo con un grito muy concreto hacia una persona muy especial: viva la madre que me parió (inmortal, por cierto)!!
Sí, sé que no tengo ni 23 ni 24 años.
También sé qué hay detrás de estos números, y es que el 23 es un número que me encanta: el día en que nací (bueno, yo y otras personas… como SMM), los años con que terminé la carrera, el dorsal de Jordan… incluso el título de una película.
También fue la edad con la que comencé un proyecto que abandoné un año más tarde para concluir mañana: 24. Espero que esa "espinita" que tanto ansiaba quitar sólo sea como el tapón de un grifo que deja fluir el agua y abastece nuevos retos.
Que sea el comienzo, un punto de avituallamiento (especial) en el que cargar pilas y no desanimarse.
La vida no es un sprint, es un paseo, pero si no te mueves nadie lo hará por ti.
Happy & Hippie… 23 & 24.
Las cosas no son como imaginamos sino como suceden.Y así ha sido…
No ha terminado el año, y esperamos dar mucha batalla en lo que queda… pero en estos meses ha habido tantos giros que sólo espero que la peonza pare de una vez o tendré que pararla yo.
Amsterdam (quiero vivir allí), Bruselas (majestuosa), Brujas (menudo bluf) y pequeños lugares ibéricos como Tavira, Los Caños, Jerez, Torre del Mar, Sevilla…
No son las ciudades sino los sueños que ellas despiertan en nuestra mente una vez que nos acostamos. Es la gente la que las hace especiales, es evidente, y también la que se encarga de darles luces y sombras.
Sólo 2 detalles han trastocado el que debía ser "año 10… lo que sucede es que no son detalles sino aspectos vitales.
Falta poco para que entremos en el año 11, el año de los ciegos
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"La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar". Forrest Gump
"Seamos realistas, pidamos lo imposible"
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